Cada día, cada segundo que pasa, consigues que me sienta cada vez más estúpidamente enamorada de ti. Ahora solo puedo recordar momentos junto a ti y soñar con lo que viene, ya que estás a cientos de quilómetros de mí, de mi piel, de mi corazón que late descontroladamente al recordarte. Cada día me reprocho a mí misma lo que hago, jugar con otros sabiendo que tú eres mi único amor, al único que necesito, el único que sé que me puede hacer feliz. Por ti, soy capaz de hacer lo que nunca hice por nadie; arrastrarme, suplicarte, pensarte cada noche. Al darme cuenta de lo ruín que soy, me doy asco, pero a la vez he asumido que por mucho que lo intente soy incapaz de olvidarte, y creeme, lo he intentado, no sabes cuanto, pero en esta guerra mi cabeza se ha rendido y han ganado los sentimientos, por mucho que duela. Y ahora solo me queda esperar, esperar a que vuelvas, a que vuelva a sonreir de verdad, a que vuelva a sentir el verdadero amor. Y ahora juro que eres tú el único en mi corazón, quizás no en mi vida, pero mi alma, mi corazón, mi mente y mi cuerpo son legítimamente tuyos. Sinceramente me avergüenzo de sentir lo que siento, pero una vez asumido, y asumidas las consecuéncias, ya no hay marcha atrás.
lunes, 20 de julio de 2009
Ridiculez
Cada día, cada segundo que pasa, consigues que me sienta cada vez más estúpidamente enamorada de ti. Ahora solo puedo recordar momentos junto a ti y soñar con lo que viene, ya que estás a cientos de quilómetros de mí, de mi piel, de mi corazón que late descontroladamente al recordarte. Cada día me reprocho a mí misma lo que hago, jugar con otros sabiendo que tú eres mi único amor, al único que necesito, el único que sé que me puede hacer feliz. Por ti, soy capaz de hacer lo que nunca hice por nadie; arrastrarme, suplicarte, pensarte cada noche. Al darme cuenta de lo ruín que soy, me doy asco, pero a la vez he asumido que por mucho que lo intente soy incapaz de olvidarte, y creeme, lo he intentado, no sabes cuanto, pero en esta guerra mi cabeza se ha rendido y han ganado los sentimientos, por mucho que duela. Y ahora solo me queda esperar, esperar a que vuelvas, a que vuelva a sonreir de verdad, a que vuelva a sentir el verdadero amor. Y ahora juro que eres tú el único en mi corazón, quizás no en mi vida, pero mi alma, mi corazón, mi mente y mi cuerpo son legítimamente tuyos. Sinceramente me avergüenzo de sentir lo que siento, pero una vez asumido, y asumidas las consecuéncias, ya no hay marcha atrás.
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No hay que perder nunca la esperanza.. pero tampoco el tiempo! ni esperar y esperar, hay que encontrar el punto medio, cual? eso esta por descubrir.
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